Si has decidido poner a la venta tu estanco es muy importante valorarlo correctamente. Esta valoración será la que te permita fijar el precio de venta. Y, como hemos explicado en anteriores ocasiones, un precio de venta acertado es el primer paso para una venta exitosa.

Este cálculo va más allá de una simple división entre el número de habitantes de un municipio y los estancos que en él operan. Son múltiples factores los que se deben tener en cuenta y el análisis es mucho más complejo.

En cuanto a las cosas más importantes que debes tener en cuenta a la hora de valorar tu estanco se encuentra la de no confundir precio con valor. Ya lo comentamos en nuestro post sobre Los 6 errores más comunes en la venta de un estanco, muchas veces utilizamos ambos conceptos como sinónimos pero en su aplicación práctica tienen matices. Brevemente os recordamos que precio es lo que queremos que paguen por nuestro negocio y valor es la percepción que todos los agentes que intervienen en la compraventa tienen del negocio, lo que estarían dispuestos a pagar y que viene definido por múltiples factores.

Pues bien, vamos a ver qué variables nos van a permitir valorar nuestro estanco para poder definir correctamente el precio de venta que antes comentábamos:

  • Cuenta de resultados. Es uno de los factores más objetivos con los que podemos contar, las cuentas del negocio. Conocer los ingresos, las ventas, gastos fijos y variables y los beneficios permite hacerse una idea del funcionamiento del estanco y de su estado financiero.
  • Ubicación del local. ¿Recordáis que hablamos de tipos de expendedurías y que su clasificación dependía de dónde estuvieran situadas? Pues bien, no será lo mismo una expendeduría especial que una general ubicada a pie de calle. Tampoco se valorará igual el estanco que está en una zona con poca actividad que el que se ubica en una zona comercial. Factores como la estacionalidad, número de residentes o consolidación de la zona influirán a la hora de valorar nuestro negocio.
  • El estado del local es de vital importancia para el desarrollo de la actividad comercial. En este sentido hay que tener en cuenta la calidad de las instalaciones, si han sido renovadas hace poco, si están actualizadas y tienen todos los requisitos para dar respuesta a la demanda actual, etc.
  • Aquí entra en juego la cartera de clientes y nuestra capacidad de fidelización. ¿Tenemos clientes asiduos o somos más bien un negocio de paso? ¿Contamos con una cartera de clientes consolidada? Son preguntas cuyas respuestas intervienen en la valoración.
  • Análisis de la competencia. Aunque la distancia mínima entre estancos viene marcada por ley, eso no nos asegura la exclusividad de las ventas en nuestro radio de acción. Por lo tanto, habrá que tener en cuenta a nuestros competidores y sus ventas para poder valorar correctamente nuestro estanco.
  • Posibilidades de negocio. En este punto confluyen factores como la ubicación y la competencia. Puede ser que las cifras de nuestro negocio sean X, pero podrían llegar a ser más elevadas ya que existe un sector por explotar en el que nosotros no hemos querido intervenir. No se trata solo de en qué punto está el estanco, sino de hasta dónde puede llegar .
  • Estado y tamaño del segundo canal. El segundo canal (bares y gestión de máquinas de tabaco) es tan importante como nuestra cartera de clientes. Las ventas aquí también vienen limitadas por la zona geográfica y no podemos vender tabaco, por ejemplo, desde Valencia a un bar de Móstoles. Por ello, contar con una cartera de este tipo de clientes consolidada en nuestra zona sumará positivamente en la valoración de nuestro negocio.